La manera que tuvo el gobierno nacional de Javier Milei de llevar adelante una brutal desregulación de la actividad yerbatera, provocando que los precios pagados al pequeño productor se redujeran drásticamente desde fines de 2023, fue dilatar durante largo tiempo la designación del presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el organismo encargado de velar por el desempeño de esa cadena productiva tan cara a la región. Esto duró hasta que denuncias judiciales amenazaban no solo al Presidente sino al responsable directo de ese nombramiento, el concuñado de Agricultura Sergio Iraeta.
Esta estrategia de incumplir la ley dejando vacante un cargo clave duró dos años, ya que finalmente el 11 de diciembre de 2025 Iraeta nombró como presidente del INYM al contador misionero Rodrigo Correa. En el medio, el precio a los colonos de esa provincia bajó de unos 350 pesos por kilo de hoja verde a veces a menos de 200 pesos, provocando una crisis social en el sector rural de la provincia.
¿Quién era Correa? Pues para la política yerbatera, un perfecto Don Nadie. No tenía antecedentes en el sector ni experiencia comprobable para el cargo.
¿Y quién lo designó para el puesto? Más allá de las formalidades, desde el vamos se rumoreó que su soporte político era Javier Lanari, quien hasta hace una semana era el segundo de Manuel Adorni en la estratégica Secretaría de Prensa, que depende directamente de la hermana del presidente Karina Milei.
Antes de dejar el gobierno hace unos días, Lanari no ha desplegado políticas territorial en su provincia de origen. Pero es hijo de Carlos Lanari, quien durante décadas fue palabra mayor en tema ganadería y trnía vinculación con la Sociedad Rural de Misiones y la Federación se Asociaciones Rurales de Misiones (FARM). Sus dos hermanos, en tanto, se han ubicado últimamente en cargos públicos de importancia. El veterinario Enrique Lanari, de bajo perfil, fue nombrado como director regional Corrientes Misiones de Senasa, mientras que Ignacio Lanari asumió como director del Departamento Administrativo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
Como sea, en el sector yerbatero dan por descontado que el aval político para el ascenso de Correa al INYM fue justamente al dupla entre el denostado Manuel Adorni y su segundo. Ambos se alejaron del poder en las últimas horas.
Esto explica la avalancha de pedidos de renuncia del presidente del INYM que se desató en los últimos días en la provincia. Comenzó la semana pasada con un pronunciamiento en soledad del MAM (Movimiento Agrario de Misiones), que lidera el histórico dirigente yerbatero Hugo Sand, un protagonista de la gesta de 2002 que justamente dio origen al INYM.

