El intendente Lucas Gerhardt confirmó que el río llegó a 8,40 metros y que el paso fronterizo por balsa permanece inhabilitado. Aunque por ahora no hay evacuados, el municipio ya definió espacios de asistencia ante una eventual suba del caudal.
La crecida del río Uruguay mantiene en alerta a Alba Posse, donde el municipio activó un comité de crisis para monitorear la situación y coordinar una eventual respuesta ante el avance del agua. El intendente Lucas Gerhardt informó que este martes el río alcanzó los 8,40 metros, nivel que obligó a suspender el paso fronterizo por balsa hacia Porto Mauá, Brasil.
El jefe comunal explicó que el aumento del caudal responde a las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil, especialmente en Santa Catarina y Chapecó, y advirtió que la evolución del río dependerá también de la apertura de compuertas de la represa de Itapiranga, sobre la que el municipio recibe informes diarios.
Por el momento no hay personas evacuadas, aunque Gerhardt indicó que el operativo de emergencia ya está organizado con la participación de Prefectura Naval, Gendarmería, Policía de Misiones, Protección Civil e instituciones locales. Según precisó, una evacuación comenzaría a evaluarse si el río alcanza entre los 13 y 13,50 metros, nivel a partir del cual podrían verse afectadas viviendas en sectores ribereños.
El municipio ya definió los espacios que podrían utilizarse para alojar a familias damnificadas y cuenta con medios de transporte para realizar traslados en caso de ser necesarios. En un escenario similar al de la histórica inundación de 2014, cuando el río llegó a casi 22 metros, estiman que entre 400 y 500 personas podrían resultar afectadas.
Además de la preocupación por la crecida, el cierre de la balsa impacta en el movimiento fronterizo. Por ese paso circulan habitualmente entre 60 y 70 vehículos por día, incluidos camiones de carga provenientes de Brasil con destino a distintas provincias argentinas. Mientras el servicio permanezca suspendido, no existe otra vía habilitada para el cruce de vehículos, ya que cualquier alternativa carece de autorización para realizar los trámites migratorios correspondientes.
Las autoridades continuarán monitoreando la evolución del río y los reportes provenientes de Brasil, con el objetivo de anticipar medidas si el nivel del agua continúa en ascenso.

