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Tito Reinaldo, 33 años defendiendo el chamamé│La voz que venció al silencio y sigue latiendo en el Alto Uruguay


Por Fredy Frank
En tiempos donde todo parece fugaz, donde los programas nacen y desaparecen con la velocidad de las redes sociales, hay historias que resisten. Historias hechas de pasión, perseverancia y amor profundo por la cultura popular. Una de ellas tiene nombre propio en el Alto Uruguay misionero: Tito Reinaldo.
Este 8 de mayo de 2026, el histórico programa radial “Defendiendo lo Nuestro” cumple 33 años ininterrumpidos al aire, convirtiéndose en uno de los espacios chamameceros más emblemáticos de la región. Tres décadas y media llevando música, identidad y tradición a miles de hogares de Misiones, el litoral argentino e incluso más allá de las fronteras.


La emoción atravesó toda la entrevista realizada por Fredy Frank, donde Tito repasó sus comienzos, recordó a quienes lo acompañaron en el camino y habló con enorme sinceridad sobre el momento más difícil de su vida: el ACV que casi lo aleja definitivamente de la radio.
Un pionero del chamamé en tierra de frontera
Cuando Tito comenzó con “Defendiendo lo Nuestro”, la realidad cultural de la zona era muy distinta. En una región marcada fuertemente por la influencia brasileña, apostar al chamamé era casi una militancia cultural.

“Había que sembrar la semillita”, recordó emocionado.
Lo hizo desde muy joven, impulsado por una pasión nacida en la infancia. Tito no solamente difundía chamamé: también lo tocaba y lo cantaba desde chico. Sin formación académica en radio, aprendió sobre la marcha, con intuición, amor por el micrófono y un profundo respeto por la música regional.
Así nació el programa en FM Alto Uruguay, convirtiéndose con el tiempo en un espacio indispensable para los amantes de la cultura litoraleña.

Una historia construida entre amigos y colaboradores
A lo largo de estos 33 años, Tito no caminó solo. Durante la entrevista agradeció especialmente a Daniel Amaral, a quien considera fundamental en los inicios del ciclo. También recordó a colaboradores y conductores que supieron acompañarlo en distintas etapas, como Virgilio Dublesse y Héctor Hedman.
En la parte técnica, mencionó a históricos operadores como los hermanos Meily, su hijo, y tantos otros , además del enorme respaldo actual de Darío Sanzobo y Fernando Pffenseller, piezas claves para que el programa siga saliendo al aire “de la mejor manera”.
Cada nombre mencionado por Tito tuvo el tono de quien no olvida a nadie. Porque detrás de un programa que dura más de tres décadas, hay una construcción colectiva hecha de amistades, sacrificios y compromiso.

Del buzón lleno de cartas al WhatsApp
La radio también cambió con el tiempo. Tito recordó con nostalgia aquellos años noventa donde los oyentes se comunicaban mediante cartas que llenaban un buzón en la emisora.

“Era impresionante la cantidad de cartas que llegaban”, rememoró.
Hoy, la interacción pasa por llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp. Sin embargo, la esencia sigue siendo la misma: la conexión humana.
Para Tito, todos los oyentes tienen el mismo valor. Desde quien escucha desde Estados Unidos y logra comunicarse, hasta aquel trabajador rural que jamás manda un mensaje pero prende la radio cada domingo. Todos forman parte de la vida del programa.
“Ellos me dieron vida”, expresó con una sinceridad conmovedora.

El golpe más duro: el ACV y el miedo al final
Pero la entrevista alcanzó su momento más profundo cuando Tito habló sobre el ACV isquémico que sufrió hace algunos años.
La enfermedad afectó gravemente su capacidad para hablar. Para alguien cuya vida giraba alrededor de la radio, el impacto fue devastador. Tito pensó seriamente que su historia frente al micrófono había terminado. Allí apareció el apoyo fundamental de Fredy Frank, director de FM Sol, quien lo impulsó a no abandonar.
“La gente te va a entender”, le dijo en aquel momento.
Ese respaldo fue decisivo. Tito volvió. Con miedo, con dificultades, pero volvió.
Y ocurrió algo que hoy resume con una frase simple pero poderosa:

“La radio me mantiene vivo”.
Lejos de convertirse únicamente en un trabajo, el programa terminó siendo una verdadera terapia emocional y de recuperación. Cada emisión fue ayudándolo a recuperar palabras, confianza y fuerza interior.
Fredy destacó durante la charla el enorme valor humano de Tito al sostener un programa de tanta participación popular después de atravesar semejante problema de salud.

Mucho más que radio
La trayectoria de Tito también trascendió el ámbito radial. Durante años trabajó en salud pública y además ocupó funciones como secretario de Cultura municipal, siempre ligado a la promoción de las raíces regionales.
Uno de los proyectos que recuerda con mayor orgullo fue la creación de la canción oficial de su pueblo. Insistió desde el primer momento en que debía ser compuesta e interpretada por artistas locales, respetando la identidad cultural de la región.
El resultado fue, naturalmente, un chamamé.
Porque para Tito Reinaldo el chamamé nunca fue solamente música. Fue memoria, pertenencia y resistencia cultural.

Un legado que sigue sonandoA 33 años del nacimiento de “Defendiendo lo Nuestro”, Tito Reinaldo representa mucho más que un conductor radial. Representa a una generación que defendió la identidad cultural del interior profundo cuando parecía más fácil rendirse al olvido.
Su historia emociona porque habla de perseverancia. Porque demuestra que incluso después de un golpe devastador como un ACV, la pasión puede devolverle sentido a la vida.

Y porque mientras siga encendiéndose un micrófono para sonar un chamamé en el Alto Uruguay, habrá una parte de la historia de Tito latiendo en cada acorde.

Entrevista en FM SOL en “Al Mediodia con Fredy”

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