El presidente Abelardo de la Espriella anunció la declaratoria para las próximas horas, lo que permitirá trasladar recursos con mayor agilidad a las zonas afectadas.
Un terremoto de magnitud 7,4 registrado en el noroeste de Colombia dejó un saldo de al menos 111 muertos, 87 heridos y múltiples personas atrapadas entre escombros, situación que llevó al presidente Abelardo de la Espriella a anunciar la declaratoria de emergencia nacional para canalizar recursos con urgencia a las zonas afectadas.
El sismo, calificado por el Servicio Geológico Colombiano como el evento de mayor magnitud registrado en el país en el siglo XXI, ocurrió a las 7:34 hora local con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, seguido por al menos 21 réplicas menores. Las regiones más golpeadas fueron los departamentos de Risaralda, Valle del Cauca y Chocó, registrándose más de 1.500 viviendas averiadas, 61 edificios colapsados y 18 centros de salud con severos daños, entre ellos una sección del Hospital Universitario de Cali donde equipos de rescate trabajan para evacuar a pacientes atrapados. La tragedia provocó además fallas en las comunicaciones, interrupción de servicios y la suspensión de vuelos en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura.
El fenómeno se sintió de forma leve en Panamá y Ecuador sin dejar víctimas en esas naciones, mientras la comunidad internacional comenzó a coordinar ayuda humanitaria, incluyendo una asignación inicial de 15,5 millones de dólares anunciada por los Estados Unidos.

