La protesta se replicó en San Vicente, Dos de Mayo y Campo Ramón, con bloqueos selectivos al transporte de yerba mate. Reclaman una mejora en el valor de la hoja verde y en el pago a los cosecheros, en un contexto marcado por la desregulación del sector por parte del Gobierno Nacional.

La crisis en la cadena yerbatera se trasladó a las rutas misioneras. Este lunes, productores y tareferos comenzaron una serie de cortes en distintos puntos de la provincia para visibilizar la situación que atraviesa el sector y exigir respuestas al Gobierno nacional.
Las medidas se desarrollaron en las localidades de San Vicente, Dos de Mayo y Campo Ramón, donde los manifestantes impiden el paso de camiones que transportan hoja verde y yerba canchada, además de frenar el traslado de cuadrillas de cosecheros. La modalidad apunta directamente a la actividad, en un intento por presionar por mejores condiciones económicas.
El reclamo tiene como eje central el bajo precio que se paga por la hoja verde, que en algunos lugares llega al irrisorio monto de 100 pesos el kg, lo que impacta de manera directa en toda la cadena productiva. Según expresaron durante la convocatoria, el valor actual no permite cubrir costos ni garantizar ingresos dignos para los trabajadores. En ese marco, también cuestionan el monto que perciben los tareferos por jornada, al considerarlo insuficiente frente al aumento generalizado de gastos.
Los productores, por su parte, indicaron que también se ven condicionados por el contexto económico. “Queremos pagar mejor, pero para eso necesitamos recibir un precio justo por la materia prima”, explicaron, al tiempo que advirtieron sobre el incremento de costos en insumos, combustibles e impuestos.
Como parte de la protesta, en algunos puntos se registró la quema de raídos al costado de la ruta, un gesto simbólico que busca reflejar el deterioro de la actividad yerbatera, una de las principales economías de la provincia.
Además, los manifestantes convocaron a sumarse a otros actores de la cadena, como cooperativas y colonos, y pidieron acompañamiento social. “Queremos que Nación mire lo que está pasando. No tenemos respaldo de nadie y la estamos pasando mal”, expresaron.
La medida podría profundizarse en los próximos días si no hay respuestas concretas, en un escenario que vuelve a poner en tensión a uno de los sectores más representativos de la economía misionera.
