Juan Carlos Furlán analizó la propuesta de reconversión productiva impulsada por referentes de LLA en Misiones y advirtió sobre el impacto en la economía regional y el modelo productivo provincial.
En medio de la polémica propuesta de reconversión del agro misionero hacia la soja, el productor agropecuario local Juan Carlos Furlán salió al cruce de los planteos realizados por el presidente de La Libertad Avanza en Misiones, Adrián Núñez. En diálogo con el programa El Periodista de Canal Doce, el referente del sector cuestionó la viabilidad de esa alternativa y puso en duda su conveniencia frente al esquema productivo actual basado en la yerba mate.
Furlán fue contundente al diferenciar el rol de la soja dentro del sistema productivo. “La soja es un commodity, esto hay que decirlo con claridad. No estamos hablando de la producción de alimentos”, afirmó, al tiempo que contrastó ese modelo con el de las economías regionales. “Nosotros pensamos en el plato de nuestra mesa, en lo que constituye nuestros almuerzos, la comida de los chicos”, remarcó.
En ese sentido, explicó que el cultivo de soja responde a una lógica distinta, vinculada al mercado global. “Forma parte de un modelo de producción característico de la zona núcleo, como Entre Ríos, Santa Fe o Córdoba, y también de un esquema que durante décadas se sostuvo por la renta en dólares”, señaló, aunque advirtió que ese modelo “hoy está en decadencia”.
El productor también analizó por qué la soja no tuvo un desarrollo significativo en Misiones. “Los grandes productores de soja han evitado Misiones porque no hacía falta. Mientras, pudieron explotar Buenos Aires y otras regiones, y luego avanzaron hacia otras provincias”, explicó, al tiempo que vinculó el interés actual con el agotamiento de los suelos en esas zonas.
“Hoy ya están en este plan de expansión de la frontera agrícola por el agotamiento de los suelos. Así como en su momento el fracking no era rentable y luego se volvió necesario, ahora se empieza a pensar en la soja en Misiones por esa misma lógica”, comparó.
La soja, un negocio poco rentable
Furlán advirtió sobre las características del modelo sojero y sus exigencias. “La soja requiere un paquete tecnológico extremadamente caro, con fertilización fuerte, herbicidas y semillas transgénicas. No es algo que simplemente se siembra, requiere inversión y tecnología”, sostuvo, y agregó que se trata de “un gran negocio para un sector del país”.
Marcó un límite claro respecto a una reconversión productiva: “El modelo productivo de la soja es otra cosa. Para un pequeño productor implicaría eliminar todo lo que está haciendo y dedicarse exclusivamente a eso, con costos muy altos y rendimientos condicionados por el suelo y los insumos”, advirtió.
En ese marco, Furlán planteó que trasladar ese esquema a Misiones no resulta viable en las condiciones actuales. Según explicó, factores como la acidez del suelo, el costo de los fertilizantes y la dificultad para acceder a insumos impactan directamente en la rentabilidad.
De esta manera, el productor se sumó al debate abierto en torno al futuro del agro misionero, cuestionando la posibilidad de reemplazar cultivos tradicionales como la yerba mate por un modelo orientado a commodities y vinculado a la lógica de los mercados internacionales.

