El acusado aceptó su culpabilidad en un juicio abreviado por el asesinato de la adolescente de 16 años ocurrido en San Pedro en 2023. El cuerpo de la víctima había sido hallado oculto dentro de una heladera

Nelson Osvaldo Winnik aceptó su responsabilidad en el asesinato de Adriana Estefanía Dos Santos y acordó una condena de 23 años de prisión mediante un juicio abreviado por el delito de homicidio simple.
El crimen ocurrió en septiembre de 2023 en San Pedro y conmocionó a la provincia por la brutalidad del hecho. Según la investigación, la adolescente de 16 años fue asesinada de 13 puñaladas y su cuerpo permaneció oculto dentro de una heladera en el inquilinato donde residía el acusado.
Con este acuerdo judicial, Winnik evitó llegar a un debate oral previsto para este año en el Tribunal Penal de Eldorado. El imputado confesó el crimen ante su abogado defensor y el fiscal Federico Rodríguez, aceptando una pena menor a la contemplada en la acusación original.
En la etapa de instrucción, la causa había sido caratulada como homicidio agravado por femicidio y alevosía, delitos que prevén penas más severas. Sin embargo, el acuerdo alcanzado encuadró el caso como homicidio simple.
Ahora, el juicio abreviado deberá ser homologado por el presidente del Tribunal Penal de Eldorado, Atilio León. En caso de ser aprobado, la condena quedará firme y Winnik permanecerá detenido hasta el año 2046, teniendo en cuenta que cumple prisión preventiva desde 2023.
El hallazgo del cuerpo y la captura
El caso salió a la luz luego de que vecinos del inquilinato alertaran a la Policía por un fuerte olor nauseabundo que provenía de la vivienda ocupada por Winnik. Tras el allanamiento, los efectivos encontraron el cuerpo de la adolescente escondido dentro de una heladera, después de que permaneciera desaparecida durante ocho días.
Debido al avanzado estado de descomposición, los forenses no pudieron determinar si la víctima había sufrido abuso sexual antes del asesinato. No obstante, confirmaron que murió de manera violenta y que el acusado convivió con el cadáver durante al menos cinco días.
Tras el descubrimiento del cuerpo, se inició una intensa búsqueda para localizar al sospechoso. Horas más tarde, Winnik fue detenido mientras se ocultaba entre malezas en la localidad de San José, cerca de la vivienda de su madre.
Al momento de la captura, el acusado tenía en su poder el documento nacional de identidad, el teléfono celular y la tarjeta de débito pertenecientes a la adolescente asesinada.
Vecinos y familiares señalaron en aquel momento que Winnik llevaba pocos meses viviendo en el barrio y lo describieron como una persona reservada y de escasa relación con el resto de los habitantes de la zona.

