Los implicados son menores de 17 y 14 años, integrantes de una patota que suma antecedentes por violencia. La víctima padeció machetazos en la cabeza y la amputación parcial de un dedo. Buscan a un tercer sospechoso.

Un violento episodio ocurrido en la noche del domingo dejó a un hombre gravemente herido tras ser atacado por al menos tres jóvenes armados con machetes en el barrio Prosol de Oberá. Por el hecho ya fueron demorados dos menores de edad, mientras la Policía continúa la búsqueda de un tercer implicado.
El ataque se conoció alrededor de las 19.30, cuando una llamada al 911 alertó sobre una persona lesionada en una vivienda ubicada sobre calle Balcarce. Al arribar al lugar, los efectivos constataron que Jorge Orlando C. (31) presentaba múltiples heridas de gravedad y había sido trasladado de urgencia en ambulancia al Hospital Samic.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, la víctima manifestó que momentos antes caminaba por barrio Prosol, cuando fue interceptada por tres individuos que lo atacaron con machetes, provocándole severas lesiones.
El informe de la médica policial, Mariana Rippel, reveló la magnitud de las heridas sufridas por Castro. El hombre presentó un traumatismo de cráneo con fractura de la tabla externa del hueso frontal y una herida cortante de aproximadamente diez centímetros, además de varias lesiones cortantes en la región occipital. También sufrió la amputación parcial del dedo pulgar de la mano izquierda. Permanece internado.
Tras la denuncia formal realizada por la víctima, los investigadores lograron identificar y demorar a Mauro Leonel S. (17) y Nicolás P. (14), ambos con antecedentes por hechos de lesiones registrados en la ciudad y vinculados a la denominada “banda 512”.
Por disposición del Juzgado Correccional y de Menores, ambos adolescentes fueron sometidos a examen médico y trasladados al Cemoas. Posteriormente, el menor de 14 años fue restituido a sus progenitores, mientras que el joven de 17 continúa demorado a disposición de la Justicia.
Mientras buscan al tercer implicado, el hecho pone de relevancia la importancia del rol de la familia en la contención de los menores.

