El empleo privado en Misiones atraviesa un escenario complejo, marcado por la recesión, la incertidumbre económica y los elevados costos laborales. Así lo advirtió el secretario de la Confederación Económica de Misiones (CEM), Luis Steffen, quien señaló que cada vez son menos las empresas que proyectan ampliar sus plantillas y más las que consideran reducir su personal.
En diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva, el dirigente empresarial precisó que la entidad releva desde hace tres años las medidas que los empleadores prevén adoptar en relación con sus trabajadores. Los resultados muestran un cambio en las expectativas del sector privado.
“En diciembre del 23 me daba un 3,6% que iba a contratar. Hoy solamente un 2. Y despedir era el 9,2 en aquel momento y hoy está en un 14,3”, detalló Steffen.
De esta manera, la proporción de empresas que manifiestan intenciones de contratar personal se redujo, mientras que aumentó la cantidad que evalúa posibles despidos. En tanto, el porcentaje de empleadores que no prevé tomar medidas pasó del 87,2% al 83,7%, aunque el entrevistado aclaró que este último indicador mostró una leve mejora respecto del mes anterior.
Steffen explicó que la encuesta incluye tanto a monotributistas como a responsables inscriptos, pero que las mayores dificultades se observan entre estos últimos, que suelen representar empresas con estructuras de personal más amplias.
La recesión y la incertidumbre frenan las contrataciones
El titular de la CEM sostuvo que uno de los principales obstáculos para generar empleo es la falta de previsibilidad económica. Según explicó, las empresas evitan asumir nuevos compromisos laborales ante la dificultad de anticipar cómo evolucionará la actividad en los próximos meses.
“Cuando uno no sabe qué es lo que va a suceder de acá a los próximos meses, es muy difícil tomar o arriesgarse a tomar personal o agrandar la empresa”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que la contratación implica una responsabilidad económica que muchas firmas no están dispuestas a asumir en el actual contexto. Entre los factores que condicionan las decisiones mencionó los aportes, las contribuciones y los costos asociados a una eventual desvinculación.
“Hoy tomar, vos estás asumiendo una responsabilidad y, a los pocos meses, tenés que hacer una indemnización que hoy no es barata”, expresó.
El dirigente también cuestionó el peso de los costos laborales sobre las pequeñas empresas y consideró que se necesitan alternativas que permitan sostener el empleo registrado sin comprometer la continuidad de los negocios.
Como ejemplo, señaló que una empresa con uno o dos empleados debe contemplar obligaciones vinculadas al preaviso y a la indemnización. Por eso, sostuvo que muchos empleadores optan por mantener su estructura actual antes que incorporar nuevos trabajadores.
Una brecha entre el costo empresarial y el salario
Otro de los puntos que destacó Steffen fue la diferencia entre el monto que una empresa destina a un trabajador y el dinero que finalmente recibe en su bolsillo.
“Si el sueldo es de 1.000.000, el costo es de 1.600.000 y el empleado recibe 1.000.000 de pesos”, explicó, al referirse a la incidencia de las cargas y los demás componentes del costo laboral.
Para el secretario de la CEM, esa diferencia representa una dificultad adicional para las empresas, especialmente en una economía que definió como inestable.
“Es muy caro, no se puede más cuando tenés una situación de una economía que es tan inestable como estamos ahora”, manifestó.
Una fuerte demanda de empleo registrado
El escenario también se refleja en la cantidad de personas que buscan acceder a un puesto de trabajo formal. Steffen reconoció que las convocatorias laborales suelen generar una respuesta muy superior a la cantidad de vacantes disponibles.
“Te piden para 20 o 30 y aparecen 1.000 personas para tomar esa tarea”, describió.
Según el dirigente, esta situación evidencia el impacto de la recesión sobre el empleo formal y la existencia de una amplia oferta de trabajadores que buscan incorporarse al mercado laboral.
“Hay sobreoferta de personas que quisieran tomar justamente un empleo formal”, concluyó.
Los datos relevados por la CEM muestran así un panorama de cautela entre los empleadores misioneros, en el que las expectativas de nuevas contrataciones continúan debilitadas y crece la preocupación por posibles reducciones de personal.
Fuente: El Territorio
