Luego del escándalo del viaje a Nueva York con su esposa, el periodista y conductor apuntó al vocero presidencial. “Si no lo hubiera visto todo el mundo como imponía su espartana condición de político, que es capaz de tomar cicuta antes de quedarse con ‘la tuya’, todo seria mas facil”, asestó
Quién puede ayudar ahora al pobre Adorni? Adorni no, porque lo que hizo desde la impunidad que es una raíz que crece rápido y traiciona a los que se sienten por encima de todo. Así, pensándose un campeón que se las sabe todas, cayó para siempre.
El viaje a Nueva York es una sombra que verá donde ponga su mirada. Las vidrieras, los cubiertos relucientes, la cama King de la suite, el baño con canillas doradas. El primer mensaje que le llegó. “Descubrieron lo de su señora”. Serán una compañía que no podrá eludir.
El juez Ercolini podría darle una mano. Después de lo de Lago Escondido armó un plan de facturas truchas que había que entregarle a la jueza de Bariloche, hasta que pasaran el asunto a Comodoro Py. Adorni podría presentar los pasajes truchos. Spagnuolo está en condiciones de darle una mano.
“Robamos miles de millones de pesos y lo tienen al trote al pobre Adorni por esa pavada”.
Eso ayudaría, porque están hablando de corrupción y hay cosas peores. Calvete que tenía la plata para comprar un avión propio. Menem que está en todas. Karina podría darle una mano, tres por ciento mediante.
No deberían permitir que Adorni sufra. Un asiento en un avión, como una cometa, no se le niega a nadie y menos a la señora de un amigo. Si fuera la Villarruel, vaya y pase, pero Manuelito es un tesoro.
El propio Milei tiene que poner el grito en el cielo: “No me toquen al vocero con inteligencia artificial, este es un plan de Don Chatarrin, Trump es la paz, viva el sionismo, son todos chorros”. Los demás, no Adorni. Un entrevero así, algo que no tenga pies ni cabeza y desoriente no se lo merece. Fin.
Hayden Davis podría decir que el pasaje en cuestión se pagó con una criptomoneda y que por eso no aparece. Dios me “Libra” de acusarlo a Adorni.
Mentir no les cuesta nada y por ahí, cuaja. La cuestión es que Adorni solo no zafa.
Demasiado hablar de moral, demasiada lectura de leyes que prohíben darse gustitos como decirle a tu señora “mira a dónde te trajo papá” y hacer de guía en Nueva York porque ya fuiste varias veces. “Este es el Central Park famoso, ¿ves? Esta zapatería es la mejor, no podes comparar, date un gusto, dale”.
Si no lo hubiera visto todo el mundo como imponía su espartana condición de político, que es capaz de tomar cicuta antes de quedarse con “la tuya”, todo seria mas facil. Son días complejos para Manolito. Alguien tiene que hacer algo, ¿no? Un tipo que se desloma por su país, que le pone el hombro a la difícil realidad de gente que se muere de hambre, se lo merece
