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Leandro N.Alem│Brutal ataque de un perro a un menor: La familia denuncia que pudo haberse evitado

El 27 de abril de 2026, en barrio Janssen de Leandro N. Alem, Henemias fue brutalmente atacado por un perro de gran porte frente a su vivienda. Su madre, Mónica Glanzel, denunció negligencia reiterada y exige respuestas urgentes para evitar nuevas tragedias.

El pasado 27 de abril de 2026, un menor de edad sufrió el brutal ataque de un perro,  en el barrio Janssen de la ciudad de Leandro N. Alem, frente a la vivienda de la propia víctima, cuando regresaba a su hogar luego de la jornada escolar.

El hecho mantiene a su familia atravesando profundas secuelas físicas, emocionales y psicológicas. El episodio, que ocurrió en un horario habitual de circulación de vecinos, expuso además una fuerte preocupación comunitaria por el control de animales potencialmente peligrosos.

Mónica Glanzel, madre del niño atacado, relató con dolor e indignación el desesperante episodio y remarcó que el hecho no fue un accidente aislado, sino una tragedia que pudo haberse prevenido mediante medidas responsables.

“Estamos pasando por un proceso bastante complicado después del ataque canino que sufrió mi hijo, una indignación total por lo sucedido, esperando respuestas”, expresó.

Un hecho ocurrido frente a la casa de la víctima

Según reconstruyó la familia, el ataque se produjo exactamente frente al portón de ingreso de la vivienda familiar, cuando el niño llegaba a su casa luego de salir de la escuela.

El menor fue sorprendido por el animal y sufrió múltiples mordidas que lo arrastraron violentamente, incluso ingresando posteriormente al interior de la propiedad, donde continuó la desesperante situación hasta que familiares y mascotas del hogar ahuyentaron al perro.

Para Glanzel, la cercanía del hecho con su propio hogar incrementa aún más la gravedad de lo ocurrido y refleja el nivel de exposición cotidiana al peligro. “Esto pudo haber sido evitado. Para mí, es una tragedia”, sostuvo.

Una madre desesperada y una escena dramática

Mónica se encontraba trabajando sobre avenida Belgrano cuando recibió el angustiante llamado de su hija, quien presenciaba el feroz ataque. “Mi hija me dice: ‘Mamá vení porque Henemias se desangra’”. Al llegar, encontró a su hijo gravemente herido dentro del garage de la vivienda, con importantes pérdidas de sangre y signos de shock.

“Veo a mi hijo tirado dentro del garage de mi casa… no sé dónde más poner trapos porque se está desangrando”, recordó. La rápida asistencia médica permitió estabilizar inicialmente al menor antes de su derivación para observación especializada.

Graves heridas físicas y trauma psicológico

Henemias sufrió lesiones de consideración:

  • 15 puntos en una pierna
  • 3 puntos en un brazo
  • Mordidas en abdomen
  • Lesiones múltiples

Además del severo daño físico, la madre remarcó que el trauma emocional constituye una de las secuelas más complejas. “No concilia el sueño. Revive el ataque constantemente”, explicó.

El proceso de recuperación incluye no solo controles médicos y curaciones permanentes, sino también acompañamiento emocional para afrontar el impacto psicológico.

Denuncias previas y reclamo a las autoridades

Glanzel aseguró haber advertido previamente sobre el peligro que representaba el animal y remarcó que ya existían antecedentes de preocupación barrial por su comportamiento.

Tras el ataque, realizó:

  • Denuncia policial
  • Intervención médica
  • Reclamos institucionales
  • Solicitudes de acción inmediata

Sin embargo, manifestó su indignación ante la continuidad del riesgo. “Necesito respuestas y no voy a parar”.

Para Mónica Glanzel, el objetivo inmediato es claro: proteger a su familia y evitar nuevas tragedias. “Lo urgente es que esto no vuelva a pasar”, afirmó.

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