Policiales

La defensa de Germán Kiczka pidió prisión domiciliaria hasta que la condena por Masi quede firme

El pedido presentado formalmente desde noviembre, según aclaró su abogado Eduardo Paredes, descansa en el estado de salud de la pareja del ex diputado, quien no tendría otros familiares que puedan estar a su cuidado. En paralelo, el juez César Yaya, uno de los que integró el Tribunal que lo condenó, habló públicamente de la solicitud y negó que se trate de un caso político

El ex diputado provincial Germán Kiczka, sentenciado en abril del 2025 a 14 años de prisión por tenencia, consumo y distribución de material de abuso sexual infantil (Masi), solicitó hace siete meses el beneficio de prisión domiciliaria. Una solicitud que reflotó en el espacio público y mediático luego de que se conociera que inició una huelga de hambre en la cárcel de Cerro Azul, después de lo que acusó se trata de una “causa política”.

Tales declaraciones fueron confrontadas de manera directa por César Yaya, uno de los jueces del Tribunal que lo condenó a él y a su hermano Sebastián (éste a 12 años de prisión). En una entrevista televisiva, el magistrado fue tajante al señalar que “no es político” el delito por el que fue juzgado: la tenencia y facilitación de archivos de abuso sexual a niños, niñas y adolescentes.

Uno de los defensores de Kiczka, Eduardo Paredes, aclaró que la solicitud de prisión domiciliaria fue presentada únicamente por el ex diputado y no por su hermano. 

En la misma línea, confirmó que su defendido se encuentra en huelga de hambre desde el último fin de semana y después de haber sido sancionado por presuntamente poseer una cuenta bancaria. “Lo sancionaron sin derecho a defensa”, señaló Paredes. 

El pedido de domiciliaria, según explicaron fuentes ligadas al caso, se argumentó en el estado de salud de la pareja de Kiczka, quien atraviesa un cuadro clínico complejo. Ligado a ello, pidió seguir bajo prisión domiciliaria hasta que la condena quede firme.

Mismos voceros señalaron que la mujer no tendría a otros familiares que puedan cuidarla, lo que motivó el pedido judicial que, hasta la fecha, no fue resuelto.

Mientras eso es analizado, la sentencia se encuentra en el Superior Tribunal de Justicia tras haber sido apelada por la defensa. 

Cabe recordar que en abril del año pasado, Germán y Sebastián fueron condenados a 14 y 12 años de prisión, respectivamente, por consumir, poseer y facilitar material Masi. A Sebastián, además, se lo declaró culpable de cometer abuso sexual contra una joven que, al moemnto de los hechos, tenía 15 años. 

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