El proyecto ideado por cuatro estudiantes posadeños es un éxito y ya analizan incorporar rellenos con frutas típicas de Misiones, además de opciones sin lácteos y libres de gluten
El alfajor artesanal “El Misionero”, creado por cuatro estudiantes de la Escuela Secundaria de Innovación de Posadas, continúa sumando seguidores y sus jóvenes impulsores proyectan una nueva etapa para el emprendimiento con sabores regionales innovadores.
Luego de la repercusión que tuvo la golosina elaborada con almidón de mandioca y dulce de leche, los adolescentes analizan trabajar en nuevas alternativas que mantengan la identidad misionera del producto. Entre las ideas que más entusiasmo genera aparece un alfajor con relleno de mermelada de palta, además de otras variantes elaboradas con frutas típicas de la región.
El emprendimiento nació hace dos años casi como una ocurrencia entre amigos. Thiago Pereyra, Franco Martí, Nicolás Leguizamón y Thiago Sosa, de entre 16 y 17 años, buscaban algo dulce para merendar en el centro de Posadas y, al no encontrar una opción que convenciera a todos, decidieron fabricar su propio producto.
Con el tiempo, aquella idea se transformó en un proyecto que hoy vende alfajores artesanales de gran tamaño bajo la marca “El Misionero”, con una fuerte impronta local reflejada tanto en sus ingredientes como en su identidad visual.
Los estudiantes comenzaron investigando recetas y materias primas típicas de Misiones hasta encontrar en el almidón de mandioca el ingrediente central para la masa. Tras varias pruebas y mejoras en la elaboración, lograron un producto que rápidamente empezó a ganar popularidad entre compañeros de escuela, familiares y clientes de distintos puntos de la provincia.
Actualmente, el alfajor se comercializa a 2.000 pesos por unidad y los jóvenes aseguran que la demanda continúa creciendo. Incluso, ya recibieron pedidos desde otras provincias y comenzaron a vender en ferias y espacios públicos como la Costanera de Posadas.
Ahora, el desafío pasa por ampliar la línea de productos. Entre las posibilidades que analizan se encuentran rellenos elaborados a base de frutas regionales y opciones aptas para personas con restricciones alimentarias.
La idea de incorporar mermelada de palta surgió luego de identificar que se trata de una fruta accesible y con potencial para combinar sabores dulces. El objetivo es desarrollar una alternativa diferente a los rellenos tradicionales y ofrecer un producto más innovador dentro del mercado artesanal.
Además, los jóvenes también evalúan avanzar en la producción de alfajores sin lácteos y versiones completamente libres de gluten, aunque reconocen que todavía se encuentran en etapa de pruebas y desarrollo.
Mientras continúan con sus estudios secundarios, los cuatro emprendedores fabrican varias veces por semana desde una cocina que por momentos ya funciona como una pequeña planta artesanal. También trabajan en mejorar la presentación del producto, con nuevos diseños de packaging y cajas pensadas para regalos.
Desde su entorno destacaron que el emprendimiento no solo les permitió generar ingresos y adquirir experiencia comercial, sino también aprender sobre producción, administración y desarrollo de marcas locales. Incluso, algunas empresas vinculadas al sector alimenticio ya se contactaron con ellos interesadas en acompañar la iniciativa.

