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Muestra la vida en la chacra y revaloriza las costumbres misioneras

Yaquelin Stuckert (24) es de Campo Ramón y comenzó a crear contenido hace un año. Entre el trabajo rural y la maternidad logró reunir a miles de seguidores.

Durante mucho tiempo, la imagen de la chacra quedó asociada al esfuerzo silencioso y a una rutina que pocas veces trascendía los límites de la familia o la comunidad. Sin embargo, las redes sociales comenzaron a abrir un nuevo espacio para contar esas historias desde adentro. Con autenticidad, humor y una mirada cotidiana, cada vez más creadores muestran una realidad que rompe estereotipos y acerca la vida rural a públicos de todo el país. Esa es la apuesta de Yaquelin Stuckert (24), de Campo Ramón, quien encontró en los videos una forma de compartir su mundo sin dejar de ser ella misma.

“Empecé hace un año, cuando llegó internet satelital a casa y por primera vez tuve acceso a las redes sociales. Vi a una creadora de Brasil mostrando su rutina y pensé: ‘¿Por qué no hacerlo yo también?’. Como soy muy charlatana y vivo lejos de todos, encontré en los videos una forma de expresarme y compartir mi día a día”, contó.

Animada por esa idea, un día decidió sacar el teléfono mientras barría, cocinaba y hacía las tareas de la chacra. Grabó esas escenas cotidianas y las publicó sin imaginar la repercusión que tendrían. En ese momento tenía menos de mil seguidores y casi no utilizaba las redes sociales, pero las reproducciones y los comentarios comenzaron a multiplicarse. Al principio compartía contenido una vez por semana, generalmente cuando iba a la chacra, ya que de lunes a viernes trabaja en un vivero de árboles nativos. Más adelante eligió enfocarse en ese tipo de publicaciones y, con el crecimiento de la comunidad, pasó a subir un video por día. Los mensajes de personas que extrañaban la comida casera, las tareas rurales o la vida en el campo terminaron de impulsarla a seguir por ese camino.

“El primer video que se viralizó fue uno en el que aparezco con un machete y un sombrero. Lo hice para responder con humor a algunos comentarios de personas que decían que los misioneros éramos atrasados por la forma en que hablamos. Exageré esos prejuicios a propósito y el video superó las 500 mil visualizaciones. Creo que hablar mezclado o andar por la capuera con un sombrero y un machete no es un motivo para avergonzarse”, afirmó.

Con el tiempo entendió que las publicaciones sobre la identidad misionera despertaban tanto interés como las escenas de la rutina diaria. Desde entonces comenzó a sumar humor, actuaciones y expresiones típicas de la provincia, siempre inspiradas en situaciones cotidianas.

La inspiración

El contenido surge de manera espontánea y está atravesado por su rutina como mamá, ama de casa y trabajadora. Durante la semana dispone de menos tiempo, por lo que suele grabar los fines de semana en la chacra, donde cualquier tarea, desde recorrer el terreno hasta juntar frutas o cuidar los animales, puede convertirse en un video.

También procura transmitir siempre una actitud positiva y, cuando no está de buen ánimo, prefiere no publicar.

Frente a las críticas, nunca cambió su forma de ser: las toma con el mismo humor que caracteriza a sus videos y considera que la mayoría proviene del desconocimiento o de prejuicios. Por eso evita darles importancia y elige quedarse con los mensajes de quienes valoran su contenido y la energía que transmite.

“Recibo muchos mensajes de personas que me dicen que mi carisma, mi energía o simplemente un ‘buen día’ les alegró el día, y eso para mí vale mucho más que cualquier crítica. Siempre pensé que la gente me iba a conocer por la música, porque soñaba con ser cantante, pero terminé llegando de otra manera. Creo que este era el camino y que Dios sabe cómo tengo que impactar de la mejor manera en la gente”, reflexionó.

También comentó que uno de los contenidos que más la movilizó fue el que realizó para el concurso “Misiones desde tus ojos”, ya que le permitió hablar, desde otro lugar, sobre lo que significa ser misionera, vivir en la chacra y criar allí a su hija.

A partir de esa experiencia, contó que trabaja en nuevos contenidos para mostrar que quedarse en el ámbito rural también puede ser una elección y que no todas las historias están atravesadas por el sufrimiento o la falta de oportunidades.

“La mayoría de las personas que me siguen vivió alguna vez en la chacra y los videos les recuerdan su infancia o lo que fue Misiones. Pero también hay mucha gente que siente curiosidad; por ejemplo, no sabía de dónde sale la yerba mate y empezó a seguirme para aprender. Mi contenido es muy variado: algunos llegan por la chacra, otros por mi hija, por mi familia o por cómo vivimos, y al final se terminan quedando por todo”, comentó.

Con el crecimiento de sus publicaciones también comenzaron a llegar propuestas para realizar publicidades de emprendimientos y comercios. Ese trabajo se convirtió en un ingreso extra que desarrolla en los momentos que le deja libre su empleo habitual, donde pasa gran parte de la semana. Según contó, muchas marcas se acercan no sólo por el alcance de sus redes, sino también por la cercanía que logró construir con quienes la siguen.

Ese ingreso representa un aporte para la economía familiar y le permite seguir invirtiendo en la chacra. Aunque reconoce que las redes le abrieron una oportunidad que agradece, las considera una actividad complementaria y aprovecha cada propuesta mientras llega, consciente de que el crecimiento en las plataformas puede cambiar con el tiempo.

De cara al futuro, espera seguir creciendo en las redes sociales siempre que eso le permita aportar algo positivo y mejorar la calidad de vida de su familia. Sin embargo, también procura mantener los pies sobre la tierra y aprovechar las oportunidades que aparecen, consciente de que el crecimiento en las plataformas no siempre es permanente.

Entre el trabajo, la maternidad y las tareas de la chacra, reconoce que muchas veces el tiempo no alcanza, pero aun así elige valorar cada propuesta como una oportunidad que hoy puede sumar y mañana quizás ya no esté.

“Vivimos en Villa Bonita y nuestra chacra está a media hora, en Paraje El Doradito. El año que viene mi hija empieza el jardín y voy a tener que hacer casi diez kilómetros para llevarla. Por eso estoy tratando de trabajar todo lo que puedo ahora y seguir apostando a la producción tabacalera, porque va a ser una etapa muy distinta para nuestra familia”, contó al referirse a los desafíos que enfrenta para organizar la vida familiar y el trabajo.

Más que compartir una rutina, Yaquelin encontró en las redes una forma de acercar la vida de la chacra a miles de personas. En sus videos se la ve arrancando mandioca, plantando y cosechando tabaco, recolectando frutas, preparando recetas caseras, cuidando las plantas del vivero donde trabaja y realizando las tareas cotidianas del campo.

A esas escenas les suma humor, momentos junto a su hija y expresiones propias del habla misionera, con la intención de mostrar una forma de vida que muchos recuerdan con nostalgia y otros descubren por primera vez.

Para seguir

Por las redes
La pueden encontrar  como Yaquelin Stuckert en Facebook, donde reúne  23 mil seguidores; en Instagram como (@yaquiistuckert), con 21,3 mil seguidores; y en TikTok como (@yaqui_stuckert).

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