Economía

El consumo de carne vacuna cayó más de 11% en el primer semestre a nivel nacional y tocó su menor nivel en 30 años

La caída del poder adquisitivo, suba del precio relativo de la carne vacuna y mayor peso de las exportaciones impactaron en el retroceso del abastecimiento interno.

El consumo interno de carne vacuna se redujo 11,5% durante el primer semestre del año, en la comparación internanual con el mismo período del 2025. Así, el abastecimiento aparente del mercado doméstico se ubicó en 1.019.430 toneladas res con hueso, casi 132 mil toneladas menos que en el mismo período de 2025. Fue, además, el peor primer semestre de los últimos 30 años, según el último informe económico de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).

La entidad explicó que esa retracción respondió, principalmente, al menor poder adquisitivo de los hogares, golpeado por el encarecimiento de la carne vacuna en relación con otros alimentos. En ese sentido, el promedio de los últimos doce meses del consumo per cápita se ubicó en 47 kilos por habitante al año, un nivel 8,2% inferior al registrado un año atrás, lo que equivale a 4,2 kilos menos por persona.

Así, el informe señala que “el abastecimiento del mercado doméstico experimentó una caída de 11,5% anual, producto del menor poder de compra de los hogares, explicado por el aumento que registró el precio relativo de la carne vacuna en el último año”. Esa suba de precios no fue pareja entre los distintos cortes, pero sí generalizada.

Impacto de la suba de precios y producción reducida en la carne vacuna

De acuerdo con los datos que releva el Indec y que la cámara recopila en su informe, el rubro carnes y derivados acumuló un incremento de 45% en los últimos doce meses, muy por encima del 33,5% que marcó el índice general de precios al consumidor en el mismo período.

Dentro de ese rubro, fueron los cortes vacunos los que más treparon, con un alza de 53,6% anual, mientras que el pollo entero, que compite como sustituto en las decisiones de compra de muchas familias, aumentó a un ritmo bastante menor, de 29,9% anual. Esa brecha ayuda a explicar por qué buena parte de los consumidores optó por reducir las cantidades adquiridas o por volcarse hacia otras proteínas.

Por otra parte, en el primer semestre se faenaron 6,02 millones de cabezas de ganado vacuno, un 8,9% menos que en igual período de 2025. Ocurre en el marco de un proceso de menor disponibilidad de hacienda para faena que la industria viene atravesando desde hace tiempo. Esa menor faena se tradujo en una producción de carne vacuna de 1,428 millones de toneladas, con una baja de 6,2% respecto de igual semestre del año pasado.

En relación a las exportaciones, en los primeros seis meses del año sumaron 408,6 mil toneladas, un 10,2% más que en el mismo período de 2025. Esto significa que, del total de carne vacuna producida en el país, una porción mayor que en años anteriores se destinó a los mercados externos y una porción menor quedó disponible para el consumo local. Según Ciccra, la proporción de la producción que fue a exportación pasó de 24,4% a 28,6% entre un semestre y otro, mientras que la que se destinó al mercado interno bajó de 75,6% a 71,4%.

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