Por Germán Galarza
La profunda crisis que atraviesa Argentina exige una gran responsabilidad en el día a día de la provincia. El misionero de a pie, agobiado, exige múltiples soluciones. La ciudadanía no tiene en su agenda quienes serán los nombres que competirán el año que viene, está enfocada en llegar a fin de mes.
Camino al tercer año de la presidencia de Javier Milei el modelo ha quedado bastante claro: exportar recursos naturales, destruir la industria, el sistema de ciencia y tecnología, la salud y la educación pública. Además, mantener una mano de obra barata con servicios básicos que cada vez ocupan más porción del salario de trabajadores precarizados y endeudados. El rumbo se ha ratificado repetidamente, tanto discursivamente como en los hechos. Es en este escenario que tienen que gobernar las provincias como Misiones.
El rumbo consolidado hace más de dos décadas ha permitido surfear la crisis mejor que otras jurisdicciones, aunque no sin sobresaltos. Una provincia ordenada que mantiene el pago de sueldos y aguinaldos en tiempo y forma, mientras en simultáneo sostiene un Programa de incentivo al consumo que cumple diez años, boleto educativo gratuito, inversión en infraestructura escolar y hospitalaria, créditos blandos para la producción, refinanciamiento de deudas para trabajadores y jubilados, regularización dominial para familias, alivio fiscal en el fin de la “Aduana Paralela”. Estas son algunas de las razones que ofician mucho mejor como plataforma electoral que cualquier nombre tirado al voleo.
Ejemplo de esta enumeración fue lo sucedido esta semana. En Almafuerte, Passalacqua encabezó la puesta en funcionamiento de una nueva perforación de agua ejecutada por el IMAS, una obra de 245 metros de profundidad que permitirá mejorar el abastecimiento para familias de la zona limítrofe con Bonpland. Tal vez parezca una obra menor frente a anuncios de inversiones millonarias con amplios beneficios fiscales en sectores maduros que el mundo requiere o la construcción, previa enajenación del plan nuclear argentino, de un reactor, pero para quienes hasta ahora dependían del reparto de agua mediante camiones cisterna, representa una solución concreta y permanente. Ahí aparece una de las claves del método misionero: menos grandilocuencia y más resolución de problemas cotidianos. Debe subrayárselo dado que el argentino ha visto mermada su calidad de vida profundamente desde finales de 2023.
Otro de los hechos significativos de la semana que concluye fue la recepción por parte del Gobernador Hugo Passalacqua a marcas misioneras distinguidas en el Mundial de la Yerba Mate, ocasión en que anunció una línea de créditos por más de 200 millones de pesos para fortalecer su desarrollo. La medida apunta a financiar materia prima, packaging, ampliación productiva, logística y comercialización. En un momento de fuerte tensión en la cadena yerbatera, la Provincia eligió respaldar a quienes producen, agregan valor y representan a Misiones en nuevos mercados. Passalacqua lo sintetizó con una frase política y cultural: “esas marcas no son solamente embajadoras de la yerba mate, sino de toda la provincia”.
También hubo señales hacia el comercio y la actividad económica. Comenzó a regir el nuevo esquema de pago a cuenta de Ingresos Brutos en el Control Fiscal en Ruta, una medida que excluye de oficio al 95% del padrón de contribuyentes y alcanza a unos 16.500 pequeños y medianos operadores. Ya no habrá cobros en los puestos de control, que quedarán únicamente para verificación documental. Es una decisión de alivio fiscal, pero también de competitividad: reduce costos administrativos, agiliza el tránsito comercial y mejora la previsibilidad para quienes producen, venden y generan empleo.
En paralelo, la Provincia extendió con el Banco Macro la operatoria especial de refinanciamiento de deudas para trabajadores públicos provinciales y municipales, jubilados, pensionados y retirados. La herramienta también incorpora a jubilados y pensionados de ANSES y permite reordenar compromisos financieros en un contexto donde el crédito se encareció y las deudas familiares pesan cada vez más. No resuelve por sí sola la crisis de ingresos, pero ofrece una salida concreta para miles de hogares que necesitan aire. En este caso particular el contraste no puede ser mayor entre la administración nacional y la provincial: esta semana funcionarios del gobierno nacional salieron a responsabilizar a bancos y billeteras virtuales por prestar a personas insolventes, mientras que militantes libertarios realizaban “docencia” acerca del no endeudamiento personal, como si las personas se endeudasen por no comprender términos y condiciones.
La gestión territorial también tuvo otro capítulo en Puerto Iguazú, donde se entregaron 59 títulos de propiedad en el marco del programa Mi Título. Passalacqua lo explicó con claridad: “el título no es una promesa, es seguridad jurídica, tranquilidad familiar y posibilidad de progreso”. Desde 2016, el programa permitió entregar miles de instrumentos de regularización dominial en toda la provincia. En términos políticos, es una política pública silenciosa pero profunda: fortalece el arraigo, ordena derechos y transforma la relación de las familias con el lugar donde viven.
En lo simbólico, el acto por el 209° aniversario de la Batalla de Apóstoles volvió a colocar al Gobernador en una línea discursiva que combina historia, identidad y federalismo. Al recordar a Andrés Guacurarí y Artigas, Passalacqua insistió en una idea que forma parte del ADN político misionero: la defensa del territorio, la soberanía y el ser misionero. No es un detalle menor. En tiempos de discursos nacionales uniformes, Misiones vuelve a sostener una narrativa propia, con raíces históricas y mirada provincial.
El Gobernador hace del trabajo territorial su sello desde que está en la función pública. El recorrido constante de las comunas, la inauguración de obras, la escucha de las demandas, el cara a cara de los vecinos junto con el intendente de cada municipio no es ninguna novedad para los misioneros. En repetidas ocasiones ha mencionado y ha exigido a sus funcionarios que la relación directa no se reemplaza con mesas de arenas en despachos cerrados o mediante la acción redes sociales. El contacto, la conversación y la presencia en el territorio son indispensables.
Finalmente, debemos dedicarle algunas líneas a reconocer el acierto de la elección de Carlos “Kako” Sartori como jefe de Gabinete. Su experiencia municipal le permitió imprimirle otra dinámica al funcionamiento del gabinete ministerial. Respetado por sus pares, se ganó rápidamente la confianza del Gobernador. En un esquema provincial donde los municipios son la primera ventanilla del Estado, contar con un articulador que conoce esa lógica resulta clave.
Como hemos reseñado, Passalacqua se encuentra abocado a la gestión 100%, más en este contexto nacional. Sin embargo, cada vez hay más voces de intendentes, vecinos y militantes que creen que debería presentarse el año que viene. Tiene los pergaminos suficientes y la Constitución Provincial lo habilita.
Como mencionamos al principio de estas líneas, la campaña, la plataforma política del oficialismo nunca fueron primero los eslóganes, afiches, flyers, reels o tiktoks. Primero el día a día: agua potable en una colonia, títulos de propiedad para familias, créditos para productores, alivio fiscal para pymes, programas de consumo, salarios en término.
En suma, facilitarle la vida cotidiana a la gente.

