En el marco de las actividades por el Día Mundial de la Abeja, ayer 19 de mayo por la tarde, la Plaza de los Inmigrantes fue escenario de una importante jornada de concientización, capacitación y exposición productiva que volvió a posicionar a Veinticinco de Mayo como uno de los polos apícolas más importantes de la provincia.

En diálogo con FM Sol, el secretario de Gobierno municipal, Sebastián Rodríguez, destacó el crecimiento sostenido del sector y remarcó que el evento “no solamente sirvió para mostrar la calidad de la miel misionera, sino también para visibilizar todo el trabajo silencioso que hay detrás de cada productor”.
La actividad se desarrolló dentro de la denominada “Semana de la Miel” y tuvo un fuerte componente educativo y productivo. Participaron alumnos de la recientemente inaugurada Tecnicatura en Producción Apícola, quienes pudieron vincular la formación académica con la experiencia directa de productores y cooperativistas de la zona.
“Es muy importante que los jóvenes puedan ver que la apicultura tiene futuro, que hay un modelo de trabajo serio y sustentable que genera oportunidades reales”, expresó Rodríguez durante la entrevista.
Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la exhibición de premios y reconocimientos obtenidos por productores locales en competencias provinciales y nacionales, entre ellas las realizadas en Maciá y Capioví. Los galardones sirvieron para ratificar la calidad de la producción de miel de la región y consolidar el prestigio alcanzado por el sector apícola de 25 de Mayo.
Pero detrás de los reconocimientos existe una estructura de trabajo que hoy comienza a ser observada como modelo dentro de Misiones.
El grupo de productores logró desarrollar un esquema verticalmente integrado que abarca prácticamente toda la cadena productiva: cuentan con aserradero propio, fábrica de colmenas, sala de extracción y también un sistema de comercialización que no solo procesa la producción propia, sino que además compra miel a terceros productores.
Ese modelo permite fortalecer la economía regional, generar agregado de valor y consolidar una red de trabajo colaborativa que crece año tras año.
Rodríguez también puso en valor el compromiso humano detrás del proyecto. “Hay muchísima gente trabajando ad honorem, poniendo tiempo y pasión para difundir la actividad. Eso habla de un compromiso genuino con el crecimiento del sector y con el desarrollo de nuestra comunidad”, sostuvo.
La jornada dejó además un mensaje claro hacia el futuro: la apicultura ya no es vista únicamente como una producción complementaria, sino como una actividad estratégica capaz de generar empleo, formación técnica y desarrollo sustentable para las nuevas generaciones.
Con una combinación de experiencia, organización cooperativa, innovación y capacitación profesional, el ecosistema apícola de 25 de Mayo busca ahora consolidarse como una referencia provincial y proyectar su crecimiento hacia nuevos mercados, manteniendo como sello distintivo la calidad de su producción y el fuerte arraigo comunitario que caracteriza al sector.

