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Tiene un sabor diferenciado y hay clientes que la reservan

Una bananita misionera que no es de oro, pero deja buenos rendimientos

En Almafuerte, Emanuel Kunigk cultiva bananas junto a su padre y hermanos. Entre las variedades que mejor resultado arrojó se destaca la que llaman prata, de un menor tamaño

Emanuel Kunigk (28) es un productor agrícola en Almafuerte, Misiones. En su chacra familiar junto a su padre y hermanos, se destaca especialmente por los cultivos de bananas de distintas variedades. Una en particular, que le dio buen resultado, es la llamada prata. La fruta es similar a la bananita dedos de oro (Golden Finger). La fruta es llamativamente más pequeña y de un sabor diferenciado. Emanuel junto a sus hermanos, la vende todos los sábados en la feria del Mercado Central de Villa Urquiza.

“La variedad la conocemos como banana prata, se trajo hace muchos años de Brasil y es la que estamos llevando a Posadas. La banana de oro es en realidad más chica y la planta es más alta, es también más sensible al clima”, diferenció el joven productor en diálogo con El Territorio.

Acotó que además del tamaño tiene un sabor distintivo: “Es diferente el sabor, a algunos clientes les gusta más esta variedad y a otros la cavendish (más grande y comercialmente más difundida)”.

El productor aclaró que en su chacra también tienen la variedad cavendish, pero son pocas plantas. Así, diferenció que la prata “no sufre tanto el frío y es como se adapta mejor”. La cavendish, aunque más difundida, es un poco más delicada, necesita su trasplante cada tres años y sus cuidados. “La cavendish produce bien, pero requiere más cuidados”, analizó el productor.

Emanuel recordó que en su chacra experimentaron y tienen otras variedades en menor medida. Así hay una banana que es de color entre morada y roja. También otra que se la conoce como topocho. “Así al menos la conocen en Venezuela. Es una banana más cuadrada y grande”.

El también feriante recordó que trae su producción todos los sábados muy temprano a la feria de Villa Urquiza. “Estoy todos los sábados, yo o mi hermano. La banana la podemos llevar medio verde pero siempre le aplicamos un madurador para que una vez que la persona lleva, espera unos tres días y la banana ya madura”.

Emanuel recordó que un vecino de Andrade que también tiene la variedad prata logró venderla a Buenos Aires. “Nosotros no llegamos a mandar porque tenemos todo nuestro negocio direccionado a traer a Posadas. Pero un vecino sí llegó a vender a Buenos Aires y también vende a otras localidades”, recordó.

Más bananas

El productor indicó que la realidad productiva cambió mucho en los últimos diez años. “Ahora te vas a recorrer cada chacra y cómo mínimo deben tener una o dos hectáreas de banana”.

En el caso de su familia recordó que tienen unas 8 hectáreas dedicadas al cultivo de banano. Luego algunas producciones que varían como cítricos, pepinos, mangos. “Ahora estoy haciendo más mango y banana, para ver si podemos ampliar nuestro mercado y llegar a otras zonas”, comentó.

Uno de los momentos de despegue para las bananas y otros productos de la chacra fue con la llegada de la pandemia. “En la pandemia faltaba producción, ahí comenzamos a limpiar más terrenos y a plantar más”, apuntó el joven feriante.

Comentó que uno de los desafíos con la fruta es estudiar bien su crecimiento y adaptación a las zonas de plantación. De esa forma aún en invierno hay variedades que pueden seguir dando frutos. Y de esta forma los productores podrían alternar variedades y tener bananas todo el año.

Un 2025 muy frío

Emanuel recordó que el año pasado fue malo para las bananas, porque se registraron muchas heladas importantes en la provincia. “En el invierno hay banana, pero disminuye la cantidad y calidad del producto. Desde el año pasado y hasta ahora fue malo para la producción porque el frío afectó mucho a las plantas. Todas las plantaciones sufrieron y se tuvo que hacer una limpieza total, eliminar muchas plantas. Ahora estamos empezando a llevar unos 700 kilos de banana por semana, pero en un año normal estaríamos llevando 1.200 o 1.400 kilos”, comentó.

En cuanto a precios se indicó que hay dos valores de referencia, precios por mayor (llevando varios kilos) y por menor. Así en general se ofrecen las bananas entre 1.000 y 1.100 pesos. Un valor muy accesible y prácticamente a mitad (o incluso menos) de lo que cotizan las bananas provenientes de Brasil en los supermercados de la provincia.

“Es un precio económico y en realidad no podemos subir mucho de golpe porque la economía está complicada. En nuestro caso tenemos clientes que nos piden con anticipación o con reserva. Prácticamente la mitad de lo que llevamos ya está comprometida a clientes y el resto se vende en el día”, contó Emanuel.

Contó además que actualmente la fruta se vende relativamente bien. “Es una fruta económica, se vende, no tanto como en otras épocas pero se vende. Cuando hay crisis en general la gente lleva mercadería”.

Diferenció que siempre en toda producción el peligro es también que haya mucha producción y los precios decaigan mucho.

“Es lo que está pasando con la yerba hoy, en su momento mucha gente plantó porque los precios eran muy buenos, pero no se sostuvo y se empezó a notar que había mucha producción. Y algo parecido puede pasar con la palta, que ahora muchos plantan, pero no sé si en el futuro con una mayor producción los precios también pueden caer mucho”, consideró.

Consumidores valoran su conservación

En la feria franca de Villa Urquiza en Posadas, los consumidores de las bananas que vende la familia Kunigk esperan desde temprano su llegada desde Almafuerte. “Acá nos compran otros feriantes, la gente que tiene kioscos con verdulería y después la gente que viene a comprar a la feria”, contó Abel Kunigk, que el último sábado estuvo encargado, junto a su esposa, de ofrecer las frutas en el mercado popular.

El feriante (hermano de Emanuel) aclaró sobre los productos que ofrecen que “además de la prata, traemos una banana más grande que es como un plátano y a veces algo de la ‘canapé’. También traemos algo de zapallo, pepino, mandarina y ahora rosella, que sale bastante. La rosella (que se utiliza para hacer mermeladas, jugos o infusiones) es de plantaciones que tiene mi hermano mayor”, aclaró.

En referencia a las bananas que traen aclaró que van variando cada semana en el grado de maduración. “Depende del clima que haya a la hora de cosechar, a veces se trae un poco más verde y otras veces ya bien madura. La gente de Posadas por ahí no conoce tanto esta variedad, pero nosotros en la chacra la tenemos desde hace mucho”.

Las bananitas prata se ofrecen en dos grupos de cajones, uno se oferta a 1.000 pesos por kilo y otro (con leve diferencia de tamaño y madurez) a 1.100 pesos por kilo. “A nosotros nos cierra vender a esos precios”, confirmó Abel para completar el relato sobre su trabajo semanal.

Misiones reunió a seis provincias por el banano

El Ministerio del Agro acompañó el reciente Taller de vigilancia fitosanitaria en banano, una instancia técnica que reunió a especialistas vinculados a la sanidad vegetal y la producción frutícola, con el objetivo de anticipar riesgos y proteger una cadena en crecimiento.

El Taller regional de vigilancia fitosanitaria en banano fue organizado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y se llevó a cabo en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) de Cerro Azul, departamento Leandro N. Alem.

La actividad reunió a equipos técnicos, especialistas y representantes de Corrientes, Chaco, Formosa, Salta, Jujuy y Misiones; permitiendo trabajar de manera conjunta sobre herramientas de monitoreo, detección temprana y respuesta ante plagas que afectan al cultivo, en un contexto donde la sanidad vegetal se vuelve determinante para sostener el crecimiento de la producción. Al mismo tiempo, la convocatoria reflejó el interés creciente de otras regiones en el desarrollo del banano, tomando como referencia la experiencia misionera. Durante las jornadas se abordaron temas vinculados a la situación productiva y sanitaria del cultivo en el país, junto con metodologías de monitoreo, registro de datos y reconocimiento de plagas de alto impacto como Raoiella indica y el Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (FOC R4T). Estas instancias incluyeron tanto contenidos teóricos como prácticas a campo, donde los equipos realizaron ejercicios de toma de muestras y simulaciones de aplicación de planes de contingencia. Este enfoque permitió tanto actualizar conocimientos como fortalecer capacidades operativas ante eventuales escenarios sanitarios complejos.

Facundo López Sartori, ministro del Agro y la Producción, señaló que “consolidamos un trabajo que en Misiones ya viene dando resultados concretos. Hoy el banano forma parte de una estrategia de diversificación productiva que no sólo crece en la provincia, sino que empieza a ser observado y demandado por otras regiones del país”. En esa línea, remarcó que el fortalecimiento técnico es una condición necesaria para sostener ese proceso en el tiempo, garantizando estándares sanitarios adecuados.

También la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, destacó que la vigilancia fitosanitaria “es clave en una cadena que está en expansión, porque permite anticipar riesgos y ordenar el crecimiento con criterios técnicos”.

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