La deuda bruta de la Administración Central alcanzó en septiembre los US$486.628 millones, tras aumentar US$1.711 millones durante el mes y acumular una suba del 6,9% desde diciembre de 2025.
El incremento se explica principalmente por el crecimiento de las obligaciones en pesos, que al convertirse a dólares superaron la reducción de la deuda en moneda extranjera. Aunque las cancelaciones y los canjes superaron al nuevo financiamiento en US$11.338 millones desde diciembre, los ajustes de valuación sumaron US$43.050 millones e impulsaron el aumento del saldo total.
Del total de la deuda en situación de pago normal, el 49% está denominado en pesos y el 51% en moneda extranjera. Los títulos y letras del Tesoro concentran el 77,9% de las obligaciones.
Además, durante septiembre el Gobierno realizó pagos por US$12.801 millones, de los cuales US$12.464 millones correspondieron a capital y US$337 millones a intereses.
La clave: el aumento de la deuda no significa necesariamente que el Gobierno haya tomado más préstamos, ya que también influyen la inflación, los intereses acumulados y las variaciones del tipo de cambio.
